¿Cómo sería utilizar Greenspot en una gran ciudad como Barcelona?

¡Bienvenidos de nuevo a nuestro blog, Greenspotters! En esta ocasión queremos compartir con vosotros el sorprendente impacto que se puede producir en una ciudad como Barcelona utilizando nuestra estrategia. Con tan sólo una app como Greenspot se pueden conseguir grandes avances a nivel medioambiental, económico y social. Si sí, como leéis, nosotros éramos conscientes, pero el resultado realmente nos ha impresionado. 

Esta vez hemos decidido realizar un estudio junto a la Universitat Politècnica de Catalunya, de la mano de un grupo de ingenieros del Máster en Energía, para evaluar los beneficios de la instalación de la iniciativa Greenspot en una gran ciudad.

La realidad es que vivimos rodeados de coches, ese gran invento que cambió el mundo y acortó las distancias, y que además se convirtió en nuestro mejor aliado. Sin embargo, con el tiempo todos sus pros se han ido enfrentado a grandes contras, debido a que la mayoría de los coches siguen utilizando combustibles fósiles, los cuales generan una cantidad importante de emisiones. Por ello, en las ciudades se concentran en pequeños espacios, empeorando la calidad del aire, muy peligrosa para los ciudadanos. Para que os hagáis una idea del riesgo que representa la contaminación, se estima que a causa de ella, se producen 30.000 muertes prematuras anuales sólo en España.

Los gobiernos europeos ya son conscientes de este problema. Evidencia de ello es que están adoptando medidas para reducir el tráfico en los centros de las ciudades y están restringiendo la entrada a los coches que más contaminación generan.

Podemos decir que Greenspot se adapta perfectamente a estas políticas, convirtiéndose en la herramienta perfecta para acercar a las ciudades hacia el modelo de Smart Cities –ese concepto que ya os sonará y que os cansaréis de escuchar de aquí a unos años- y que significa, nada más y nada menos, que utilizar tecnología para integrar información, gestionando los recursos de la forma más eficaz posible, para así crear ciudades sostenibles en todos los aspectos. Esto incluye, por supuesto, al sector transportes.

Ahora que os habéis hecho una idea general de la situación actual de las ciudades, y antes de visualizar cómo sería una Barcelona con Greenspot- que sé que lo estáis deseando- cabe destacar que, en esta ciudad, día tras día, se superan los límites de contaminación que la OMS considera perjudiciales para la salud (40 microgramos/m3 de NO2). Cuando se decretó el estado de alarma un 14 de marzo de 2020, estos cayeron de una forma drástica (a 10 microgramos/m3), y, tan sólo 2 días después, el 16 de marzo- que ya se podría considerar como una fecha histórica- se convirtió el segundo día con menos contaminación en 20 años. Y adivinad las razones… reducción en el transporte y en la actividad industrial. Aquí tenemos la primera clara evidencia que es posible solucionar este problema.

Como de todo lo malo puede sacarse algo bueno, el confinamiento también impulsó el uso de la tecnología en actividades cotidianas, incluso por parte de las instituciones públicas, que eran las que más resistencia oponen, lo cual nos hace mucha ilusión compartir con vosotros 😉

Como os comentaba, para realizar el estudio de Greenspot en Barcelona, era necesario hacer el análisis de su impacto por distritos, poniendo el foco principalmente en los barrios del Eixample y Sant Andreu – que seguro que os suenan- así como en Sants-Montjuic, Sant Martí, Sarriá-Sant Gervasi, Nous Barris, Les Corts, Horta Guinardó, Ciutat Vella y Gràcia. Para poder sacar conclusiones, se han tratado datos de la DGT, del Ayuntamiento de Barcelona, del Parlamento Europeo o de IBM, entre otros.

Primer dato impactante: el 30% de los coches que circulan por la ciudad condal están buscando aparcamiento, lo que significa que uno de cada tres coches podría ser “eliminado” de las calles de Barcelona gracias a Greenspot.

Consecuencias medioambientales: Se produciría una reducción considerable de CO2. Más concretamente, se eliminarían 501.875 toneladas de CO2 al año, un 14,7% del total de las emisiones de Barcelona, sin tener en cuenta el puerto y el aeropuerto. Este es un factor clave al que el gobierno debería prestar atención, sobre todo porque concierne la salud de la población

Consecuencias en Salud: Otro de los beneficios que Greenspot traería es el de evitar que los ciudadanos vivan en un ambiente contaminado. En el estudio también se llegó a la conclusión de que vivir en zonas de altos picos de contaminación, producidos por el tráfico (sobre las 9 de la mañana y las 5 de  la tarde en el caso de Barcelona), produce problemas respiratorios, cardiovasculares, más alergias y estrés. Según análisis realizados por la OMS en diversas ciudades europeas, se verificó que cuando estas se encuentran en un escenario de poco tráfico -como el que Greenspot propone-, la contaminación se reduce a la mitad.

7 millones de personas en el mundo (más de 1.000 en Barcelona concretamente, según la ASPB), mueren cada año por la contaminación urbana, más de la mitad de ellos en países desarrollados, siendo los colectivos vulnerables los principales afectados. Con Greenspot, estas cifras se reducirían a menos de la mitad, según cálculos realizados en un escenario de poco tráfico, producto de este sistema. Otro aspecto en el que tendría acción directa es el estrés. Según datos de Ecologistas en Acción, los españoles pasamos de media 75 h al año buscando aparcamiento, convirtiéndose en una de las acciones más odiadas por la población (el 52% de los españoles, según dice el informe realizado por Bosch), momento en el que se producen grandes picos de tensión. Con este sistema, el tiempo se reduciría a 0, eliminando dicho estrés, y por tanto, mejorando la calidad de vida de las personas.

Consecuencias económicas: en este aspecto, al producirse una reducción en el consumo de carburantes, obtenemos que solo en Barcelona ahorraríamos 33.336 litros de gasolina al día y 253.160 litros de diésel que, traducido en euros, equivaldría a un ahorro de 680.000€ al día y 175 millones al año.

Además, al mejorar la calidad del aire, se produciría una mejora en la salud de la población, recortando el costo en sanidad pública. En España, la contaminación producida por el tráfico nos cuesta más de 3.600 millones de euros. Según un estudio realizado por la OMS, EPHA, y FEC, una reducción del 30% de las emisiones por tráfico ahorraría 770M€.

Asimismo, otro aspecto clave de Greenspot es no solo que evita problemas de aparcamiento y tráfico actuales, sino que se anticipa a problemas del futuro próximo. La situación actual y la evolución de la sociedad están pidiendo una solución a gritos. La mitad de la población ya vive en grandes ciudades, y para 2050 está previsto que lo hagan dos tercios del total, aumentando el número de vehículos en circulación en núcleos urbanos. Otro beneficio descubierto durante el estudio es que su escasa necesidad de inversión lo hace compatible con cualquier tipo de medidas que estén previstas para el futuro, como el Pacto de París o la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Esto es todo por hoy… ¡Espero que os haya sido de interés! Y por supuesto, no queremos dejar de agradecer a la Universitat Politècnica de Catalunya por su apoyo mostrado en el estudio, y a los ejecutores del estudio Carlos Lagarde Cabañero, Daniel Gutiérrez, Dimas Cuerdas Cueva, Pablo Botín Garcia-Planas y Gerard Romeu Pedrol por su arduo trabajo y excelente resultado del estudio. 

¡Hasta la próxima entrada!